anécdota V – El Informe María Agustina

Siempre nos creemos sabedores de la verdad, pero para mí aquel día cambió esta creencia. Cuando realicé esta entrevista, me di cuenta de que realmente no sabía nada sobre el caso María Agustina. La transcribo abajo; vosotros mismos podréis entenderlo:

ENTREVISTADORA: Con motivo del 5º aniversario del cambio de sentido de María Agustina, hemos invitado hoy a nuestro programa a uno de los hombres claves en aquel día, el técnico que se encargó de coordinar aquel giro en sentido contrario. John McRotond, buenas tardes. Cuéntenos como recuerda usted aquel día.

JOHN McROTOND: Pues realmente, para mí fue un día muy duro. Me llamaron desesperados. Hubo un fallo en la planificación enorme, y es que no habían creído las consecuencias que ese cambio de sentido de María Agustina podría tener.

ENTREVISTADORA: ¿Que ocurrió exactamente?

JOHN McROTOND: Bueno, para su explicación debemos fijarnos en las coordenadas de María Agustina: 39.988667,-0.034465. En ellas está la clave: en ese punto, se producen modificaciones en la referencia de los cuerpos que giran solidarios con el eje, describiendo sus extremos una circunferencia y la fuerza gravitacional entre la Tierra y los objetos situados en su superficie o cerca de ella. Y de esas modificaciones, que siempre había girado al revés.

ENTREVISTADORA: ¿Entonces, el nuevo cambio provocado produjo alteraciones en las fuerzas?

JOHN McROTOND: Así es. Se ha creído que las confusiones para girar la plaza ese día eran simples engaños. Pero no es así, hablamos de un factor mucho más complicado: Se alteró el que siempre había sido su sentido original, y piense que hablamos de fuerzas, de movimientos. Pronto, las primeras consecuencias se empezaron a notar en los edificios más cercanos, donde las manillas del reloj retrocedían, las aguas giraban al revés…

ENTREVISTADORA: Jamás habíamos sabido nada acerca de estos hechos.

JOHN McROTOND: Claro, un error en la planificación de estas dimensiones se intentó encubrir. Pero lo que le he contado hasta ahora era sólo en el primer nivel. Conforme iba avanzando el tiempo, los efectos se iban propagando como una onda expansiva y, al mismo tiempo, en los primeros niveles, su intensidad aumentaba.

ENTREVISTADORA: ¡Pero esta información es totalmente inédita! Cuéntenos, por favor.

JOHN McROTOND: Llegó un momento en que la intensidad de la fuerza que afectaba a la plaza María Agustina influía incluso en los procesos habituales que realiza el cerebro humano, de ahí los supuestos equívocos de la gente en ese día. Claro, les convenía que pensáramos que eran equivocaciones, para que no se desvelara el enorme fallo en el proyecto.Aunque para quienes lo llevaban a cabo, podía producirse una situación desastrosa.

ENTREVISTADORA: Díganos, John ¿de qué situación se trata?

JOHN McROTOND: Sabrá usted de la proximidad con la plaza de la independencia, la Farola, y que el sentido de esta plaza es el que ellos denominan “sentido normal”. Con las alteraciones de las fuerzas podía cambiar su sentido al que ellos estaban eliminando, el tradicional de María Agustina y, obviamente, ellos querían evitarlo a toda costa.

ENTREVISTADORA: Entiendo. ¿Y fue entonces cuando contactan con usted?

JOHN McROTOND: Así es. Yo me había puesto en contacto con ellos, previamente, cuando supe del cambio de María Agustina. Leí en la prensa los movimientos surgidos, las abundantes manifestaciones populares en contra del cambio. Fue entonces cuando estudié el caso, redacté el “Informe María Agustina” y basándome en él, les avisé que era mejor dejar las cosas como estaban. Pero mis advertencias fueron pasadas por alto, hasta que ellos mismos no se vieron en esa situación crítica.

ENTREVISTADORA: ¿Y cómo hizo para resolver la situación?

JOHN McROTOND: En aquel momento, analicé las circunstancias y vi que la clave estaba en la fuente de María Agustina. Intervinimos en ella, ya que, por su situación, actuaba como punto de partida del eje de giro en que todo movimiento circular se basa.

ENTREVISTADORA: Impresionante. Nunca habíamos sabido de esta situación. John, muchas gracias por haber venido y habernos desvelado la verdad sobre aquel 23 de noviembre.

JOHN McROTOND: Gracias a ustedes por darme la oportunidad.

Anna Blau

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2 Respuestas a “anécdota V – El Informe María Agustina

  1. Basta hacer la prueba de la mano izquierda para probar la veracidad de las afirmaciones de McRotond. Observese cómo manteniendo el pulgar hacia arriba, señal universal de lo correcto, el resto de dedos se mueven como lo hacían los coches antiguamente en la plaza.

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