Archivo de la categoría: Uncategorized

Más fotos aquí.

Anuncios

Maria Agustina no rode aixina /// 6º aniversario

El 24 de noviembre es un día de luto para todos nosotros, pues ser celebra el 6º año desde que Maria Agustina ya no rode aixina.

En su memoria os pedimos que durante el día 24 cambies vuestra foto de perfil por esta imagen del lazo verde como muestra de apoyo a la causa y que linkeis esta página en vuestros muros, twitter, blogs, etc.

+ información sobre Maria Agustina no rode aixina

Alter Magdalena 2010

Ahí va el programa

estrenamos camiseta de Suavina

¡Un año más, sacamos una nueva camiseta castellonera! En esta ocasión está dedicada a la Suavina, celebérrima pomada para labios de nuestra ciudad.

Como sabéis, después de empezar con la camiseta de “Mariagustina no rode aixina” hace ya cinco años, hemos seguido sancando nuevos modelos dedicados a las rosquilletas o a la coca de tomate, piezas gastronómicas propias de nuestra ciudad, o a expresiones tan castelloneras como “Mone i aván” o “A fer la mà!”.

Este año pretendemos rendir homenaje a la imprescindible Suavina, siempre en los labios de miles de castelloneros. Hace unos 130 años que la primera generación de farmacéuticos Calduch creó la Suavina, que ya entonces era un bálsamo de primera necesidad para los labios cortados y las grietas de la nariz de la gente que trabajaba en el campo. Aunque desde entonces su fama ha trascendido fronteras, la Suavina sólo se comercializa en Castellón y en algunos puntos exclusivos de Valencia, Zaragoza y Tarragona. Su producción sigue siendo el fruto de un proceso familiar y artesano, realizándose en el laboratorio de la propia farmacia. El primer envase fue de madera, luego se pasó al de hojalata y después del tubo llegó el plástico. La Suavina continúa triunfando siglo tras siglo y, como la crema de labios predilecta de todos los castelloneros, es una de esas insignias quizás pequeñas pero profundamente significativas de Castellón.

La nueva camiseta de Suavina está ya disponible en Gnomo, con la Magdalena 2010 ya a la vuelta de la esquina. El resto de modelos, por supuesto, siguen estando disponibles.

centenario de la Suavina

Este mes se cumple el centenario de la Suavina, la celebérrima pomada para labios cortados de la Farmacia Calduch.

Vicente Calduch Solsona fue el inventor de la Suavina y su hijo Vicente Calduch Almela se trasladó desde Villarreal a la actual farmacia de la Calle Enmedio de Castellón, que actualmente dirige Vicente Calduch Rodríguez, perteneciente a la quinta generación de hacedores de Suavina.

La producción de la Suavina sigue realizándose mediante el mismo proceso artesanal de hace cien años en la propia farmacia. Anualmente se venden unas 100.000 cajitas, fundamentalmente en la provincia de Castellón, aunque también en farmacias señaladas de Valencia, Cataluña y Valencia Capital.

Esta tarde a las 20:00, la Farmacia Calduch celebra el centenario de la Suavina en la propia farmacia de la calle Enmedio. Una acto de homenaje a esta pomada tan castellonera como imprescindible, en invierno y durante todo el año.

ceremonia de entrega de premios :)

anécdota IX

C-i-n-c-o años tardé en sacarme el carnet de conducir. Le había cogido un pánico terrible a coger el coche desde el día del accidente. Un loco inglés se metió al revés en la rotonda, desde ese choque estoy traumatizada.

Al final conseguí el carnet, práctica a práctica iba superando mi trauma al volante. Un día de noviembre hace c-i-n-c-o años me dispuse a coger por primera vez el coche sola por primera vez. Poco a poco, calle a calle, iba ganando confianza, pero procurando pasar por recorridos conocidos. Finalmente llegué a la plaza, segura de mi misma, convencida de poder superar un nuevo reto.

Pero lo que ví me dejó congelada. ¿Era mi percepción de la realidad lo que estaba alterada o era la realidad en sí misma?. Me sentí como un juguete del destino,
indefensa, las leyes de la conducción se reían de mí y unas de las pocas cosas que creía constantes había cambiado.

En la ciudad las calles suelen cambiar de dirección, todos estamos acostumbrados, pero nadie cambia las rotondas y menos la plazas. Era incapaz de seguir conduciendo, desde luego había fallado, abandoné mi coche en la entrada de la plaza y caminando volví a casa. Han pasado c-i-n-c-o años y sigo esperando el momento de que todo vuelva a su sitio para poder recuperar mi coche y la confianza.

Estrellita Mutante